Algunas playas y ciudades son perfectas para ir con amigos, donde las noches son largas y toda la infraestructura gira en torno al consumo y las actividades en grupo: shoppings, tragos, ir a bailar. Otros destinos esperan al viajero más solitario, al que trepa montañas hasta alcanzar un refugio o se pone al día con sus lecturas a la orilla de un lago. Y hay lugares -sobre todo, ciertas islas y playas- que se disfrutan mucho más de a dos.

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ARUBA

Todos los días hay una boda en Aruba y miles de parejas de todo el mundo eligen estas playas para su luna de miel. En el Caribe sur, la isla tiene el clima de su lado: siempre hace calor y se encuentra fuera de la franja de huracanes.

Además, cuenta con varias ventajas que saltan a la vista, como en un folleto turístico: la arena blanca, el mar turquesa -y cálido- y un centro comercial seguro y con marcas internacionales.

Cerca del puerto de cruceros turísticos, Aruba ofrece una feria de artesanías, casinos, un museo histórico y una fábrica de aloe vera (la planta que abunda en esta tierra desértica).

PORTO DE GALINHAS (BRASIL)

Los vuelos llegan a Recife y desde el aeropuerto hay combis que recorren los 70 km de distancia hasta Porto de Galinhas. En el estado de Pernambuco, el balneario ganó fama mundial por sus arrecifes y piscinas naturales de aguas transparentes, que quedan ocultas o al descubierto según el ritmo de las mareas. Se puede realizar un paseo en jangada (una balsa típica armada con troncos) para hacer snorkel entre peces de colores. O remar en kayak en Muro Alto, una playa con aguas súper calmas gracias a una pared coralina.

En las calles céntricas los turistas siempre se toman fotos abrazando las estatuas de las gallinas, que recuerdan la dura historia del pueblo:en el siglo XIX era un paraje de compra y venta de esclavos y, como era ilegal, se transportaba a las personas junto con gallinas de Guinea y la contraseña de los traficantes era “hay gallinas nuevas en el puerto”.

RIVIERA MAYA (MÉXICO)

Siempre se dice que Tulum es la única zona arqueológica de México que se encuentra en la orilla del mar Caribe. Es cierto. Con carácter de imperdible, “El Castillo” es la ruina maya más icónica del lugar, al borde de un acantilado desde donde se aprecian las aguas de color turquesa. En esta zona hay cabañas acogedoras.

Los hoteles cinco estrellas all inclusive están en las cercanas Playa del Carmen o Cancún. Desde los dos puntos turísticos más importantes de la península de Yucatán salen continuamente ferrys hacia las islas Cozumel o Mujeres, visitas al parque Xcaret, catamaranes que incluyen paradas para snorkeling y salidas de buceo.

Hay una opción simple que nunca falla en el Caribe: la vida de playa. En este caso, el descanso viene con tragos coloridos y platos elaborados que sirven a toda hora los hoteles con todo incluido, además de los servicios de spa, los masajes en pareja y los tratamientos de los numerosos resorts. Para elegir con tiempo, buscar ofertas de paquetes y entregarse al ocio compartido.

BAHAMAS

No hay playas feas en Las Bahamas. Se puede hacer base en la capital, Nassau, que reúne historia, gastronomía, tiendas y mucha infraestructura. Allí llegan casi todos los vuelos internacionales y miles de cruceristas. Inclusive, se puede combinar esta ciudad con un viaje a Miami: el archipiélago de aguas cálidas en el Atlántico queda tan cerca del estado de Florida que muchos turistas estadounidenses llegan navegando en sus yates.

Nassau y Paradise (se puede nadar con delfines) están unidas por dos puentes y son las más concurridas por los argentinos, pero también vale la pena ir a Exuma (hay mantarrayas, tiburones y hasta cerdos nadadores), Harbour (tiene arena rosada), Grand Bahama, The Abacos, Eleuthera, Bimini… Todas.

PLAYA FLAMENCO (PUERTO RICO)

Habrá que ir para comprobar si es cierto, si es una de las playas más lindas del mundo. Queda en Culebra, la “última isla virgen”, en Puerto Rico. Rodeada por arrecifes de coral y con vegetación exuberante, tiene tortugas marinas, aves y ¡Flamenco! La playa soñada.

No le falta nada a la zona: restaurantes coloridos, tiendas de recuerdos, la amabilidad de los habitantes… ¿Cómo llegar? Hay un servicio de ferry y varios vuelos. Para quienes huyen de los resorts gigantescos. Para nadar a cuatro brazos en el Atlántico.